¿Se han dado cuenta los directivos ?

¿ Se han dado cuenta los directivos ? - EV Consultoria y Calidad AlimentariaHace tiempo que se gestaba una idea en mi cabeza a lo lago de mi trayectoria profesional; pero ahora que he tenido la oportunidad de escuchar la opinión de otros profesionales,  de adquirir una visión más global al respecto en esta materia relacionada con Eficiencia Empresarial,  las piezas encajan. Y es por ello que me atrevo a compartir la siguiente conclusión, o simplemente reflexión, con todos vosotros.

Para los que trabajamos en funciones relacionadas con  la gestión eficiente, la productividad y la eficacia ya estamos familiarizados con las distintas metodologías, herramientas, dispositivos y normas de gestión que muchas veces se plantean como la solución a los problemas de las empresas. Dentro de toda la terminología asociada encontramos: ISO 9001, herramienta AMFE, herramienta de las 5S, JIT, TPM, dispositivos poka-yoke, herramientas kaizen, jidoka, SMED…

Cada una de ellas con su cometido concreto y, a la vez , todas ellas con el cometido global de contribuir a mejorar la competitividad de la empresa.

Por un lado, tenemos a los ideólogos de estas metodologías. La mayoría fueron ideadas por ingenieros japoneses y chinos trabajando en líneas de producción industrial. En mi opinión, estas personas, además de sus conocimientos previos de ingeniería, se dedicaron a observar y a pensar, pensar y pensar hasta llegar a la solución a un problema concreto o bien hasta llegar a  ver la  aplicación de una mejora en el proceso.  Y a partir de ahí se fue poniendo nombre a cada uno de esos “procesos de pensamiento”.  Y entonces ya estaban listos para ser comercializados. Lo que más me llama la atención es que hasta los procesos de pensamiento más simples, que responden al sentido común, se estén comercializando y tengan su mercado.

Por otro lado, pienso en los empresarios exitosos de 3-4 generaciones anteriores, donde no existía la divulgación de  todas estas metodologías y herramientas. O bien en aquellos empresarios exitosos que no necesitaron de estas metodologías para hacer su empresa competitiva y rentable. Contaban con el sentido común, con capacidad de análisis,  con el sentido de practicidad, con capacidad de superación, con una visión y con pasión,  creo yo, y eso les bastó. Y con ello se ahorraron cantidades considerables de dinero que hoy en día nos pueden llegar a cobrar los servicios profesionales de Consultoría y Formación bajo un novedoso nombre que de novedoso sólo tiene el nombre porque el contenido ya estaba inventado desde hace años atrás.

Para muestra un botón. No me cabe duda que todos hemos estado en empresas donde hemos visto sistemas y  dispositivos de lo más original ideados por el propio personal operario de la empresa que simplemente responden al sentido común y que nada tienen que ver con la implantación de una u otra metodología.

Por ejemplo, ¿hace falta que una metodología me diga que si coloco los útiles de trabajo en un lugar donde siempre pueda encontrarlo no perderé tiempo en buscarlo y eso me hará más productivo? ¿hace falta una metodología TPM para concluir que si evito las averías en las máquinas la productividad de la empresa será mayor? ¿Es difícil entender que es necesario encontrar la causa raíz de un problema para implantar la solución? etc Pues a veces pareciera que sí. ¿Acaso ya no nos paramos a pensar? ¿Acaso esperamos que todo nos lo den hecho?

Con este comentario no pretendo menospreciar las bondades de cada una de estos sistemas, metodologías, herramientas y dispositivos. Simplemente mi deseo es aportar un poco de claridad.

Mi aportación al respecto es que cualquier directivo, a la hora de tomar una decisión acerca de implantar una u otra herramienta de mejora continua, debería intentar obtener un asesoramiento lo más amplio posible acerca de las opciones que hay en el mercado. Una vez más, el asesoramiento profesional de mano de un profesional con una visión global en la materia y con honestidad no tiene precio.

Sería interesante escuchar las experiencias  o anécdotas de quienes hayan tenido relación con estas herramientas de mejora continua.

Si te ha intesado el artículo y buscas a un profesional especializado en la Gestión de la Empresa Alimentaria con una visión práctiva de útil de las acciones a tomar puedes contactar conmigo en ev@evconsultoriaalimentaria.com.

Autor: Esther Vázquez Carracedo, Directora de EV Consultoría Alimentaria

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10 Comentarios. Deja un comentario

buenos días,

Considero muy interesante este articulo puesto que expone muy claramente o fielmente algo que en mi empresa hemos iniciado hace casi 4 años, y no es otra cosa que un proyecto de mejora continua en todas nuestras instalaciones o fabricas. Este proyecto estuvo liderado desde un primer momento por miembros del “kaizen institute” que a día de hoy han sido sustituidos por personal de mi propia empresa creando un nuevo Dpto. dentro de la organizacion que se dedica unica y exclusivamente a resolver o buscar soluciones a problemas que se plantean dentro de la organizacion aprovechando los recursos propios tanto humanos como materiales para lograr no solo un beneficio economico, que es de lo que se trata en el fondo y de lo que vive una empresa, sino tambien una mejora sustancial en las condiciones de trabajo para la gente.

Tengo que decir que los inicios fueron muy complicados por el enorme excepticismo de gran parte de los trabajadores de mi organizacion (yo incluido) habia hacia este proyecto de mejora continua. De hecho las preguntas que nos haciamos la mayoria eran las mismas o muy parecidas a las que se exponen en el articulo de arriba. Para terminar a dia tengo que decir que los resultados han sido espectaculares a todos los niveles (produccion, costes, competitividad, calidad del producto, etc…etc) y ya no hay ni una sola duda en que este proyecto por el que apostaron hace 4 años los dueños de la empresa ha resultado un exito rotundo…..es mas, gran parte de culpa de que mi empresa siga hoy en dia en pie, con la que esta cayendo, es debido a la implantacion de la metodologia aplicada por el KAIZEN INSTITUTE en un primer momento y con el paso del tiempo adaptada a las necesidades particulares de la empresa.

Un Saludo. Andrés

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Hola Andrés y muchas gracias por compartir esta experiencia. Tras haber hablado contigo personalmente de este tema, creo que en parte has venido a corroborar lo que en el artículo pretendía decir. Es posible que buena parte del escepticismo del personal interno se originase porque muchas de las ideas que salieron durante el proyecto de mejora ya se habían propuesto en el pasado y no se hizo caso. Creo que de nuevo también se corrobora que en muchos casos los directivos hacen más caso a los de fuera que a los de dentro. En mi opinión, un error. Deja entrever la ( poca) valoración que se da al personal interno y la falta de atención que se hace a los balances de las cuentas de la empresa. Por otro lado, tengo que estar de acuerdo que aplicando acciones que llevan a la mejora de la productividad, la disminución de costes y aumento de la competitividad empresarial son un “ must” que todas las empresas deberían adoptar y que los resultados pueden ser espectaculares. Un saludo

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Cada persona y cada empresa es un mundo. Sin embargo, sí es verdad que, desde mi experiencia, en la mayoría de los casos que conozco, la lógica y el sentido común no se llegan a aplicar como deberían. Cada vez queremos que las cosas se hagan cuanto antes y no nos paramos a pensar cuáles son nuestros objetivos, los problemas que nos vamos a encontrar, no conocemos a nuestro público, no sabemos qué recursos necesitamos y si no estamos duchos en un campo, intentamos improvisar en vez de recurrir a un profesional que nos asesore. Craso error.
Ahora más que nunca hay mucha información al alcance de todos, pero menos de la mitad es de calidad.
Yo pagaría para que alguien me hiciera ganar tiempo y me evitara problemas futuros, pero hay gente que prefiere apagar fuegos según vayan surgiendo. Así nos va.

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Hola Laura y muchas gracias por tu comentario. A raíz de lo que comentaras se podría decir que nuestras empresas no tienen una estrategia empresarial definida y que las miras son cortoplacistas. Salvo honrosas excepciones, por supuesto. Quizás esos sean algunos de los motivos por los que no nos conocen en el exterior como ” país industrializado” o ” país eficiente”. Como bien dices, el sentido común parece que estuviese ausente en muchos de nuestros directivos. Ejemplo demoledor: ¿cuántas veces han escuchado los directivos propuestas de mejora dentro de la empresa y se ha hecho caso omiso de las mismas y sin embargo se han pagado cantidades indecentes de dinero, con gusto, a empresas externas que vinieron a decir lo mismo? ¿ o cuántas veces no se hizo caso a un profesional a la hora de dar un consejo porque ese profesional ” aparentemente” no era conocedor de esos tema porque sus funciones estaban restringida a otros menesteres? Se podría decir que nos falta esa parte del ” sentido común” que comienza por escuchar y valorar lo que escuchamos. Cabría preguntarse ¿ por qué toda esta lluvia de herramientas, metodologías, sistemas, dispositivos.. están teniendo éxito en la situación actual? Daría para varios enfoques,no? Un saludo

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Buenas tardes a tod@s, en especial a Esther. Desde mi punto de vista, creo que el camino a seguir es un mix, entre formación-asesoramiento técnico externo y evaluación interna implicando a todo el personal en un sistema de mejora continua. Por un lado, la formación, las aportaciones de otros puntos de vista, otros centros, otros negocios, etc. te amplian tu percepción del negocio. Por otro, los propios empleados conocen mejor que nadie el negocio y pueden aportar ideas aplicables, hacer que ocurran las cosas. el hecho de haber partiipado en muchos negocios a mi me ayudó a mejorar y a aplicar mejoras en otros negocios que sin esos conocimientos o experiencias dificilmente se me hubieran ocurrido. Saludos.

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Hola Juan y muchas gracias por tu comentario. Sin duda, las ventajas de la Formación y el Asesoramiento Externo son innegables.Y la implicaicón del personal, es una máxima en la mejora continua. Sin embargo en mi artículo mi propósito era poner de relieve la importancia del tipo de Formación que recibimos o del tipo de Asesorameinto que contratamos ya que una buena elección hace la diferencia. Si me apuras, la correcta elección de Formación o Asesoramiento podría ser una herramiento de ” control de costes ” porque el hacer las cosas bien y a la primera no se incurre en costes innecesarios. A la vez, en este artículo y en este tema concreto dedicado a herramienas relacionadas con la mejora continua, mi única pretensión era poner algo de claridad entre toda la terminología que actualmente está tanto de moda. Un saludo.

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Es decir, los consultures han tenido el sentido común de “etiquetar” y vender a muchas empresas normas sobre el sentido común que ya se aplicaban en algunas, y la habilidad de popularizarlas como exigencia para poder competir en determinados mercados o sectores, de tal forma que ahora todas esas empresan son iguales, y vuelven a distinguirse por el verdadero sentido común o el talento que puedan ser capaces de atesorar. He comprobado en muchas ocasiones que estas normas no garantizan ni el éxito ni la excelencia, y sin embargo siguen renovándose las certificaciones. Me acuerdo de esos estudiantes que 15 días antes del examen se meten el atracón para aprobar. Sin duda habrá muchos que estudien para obtener conocimientos. Un saludo

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Hola Antonio y muchas gracias por tu comentario. Me ha gustado la manera en que has interpretado el artículo, que coincide con lo que he querido decir. Por un lado supongo que el éxito de estas herramientas se basa en el dicho ” el sentido común es el menos común de los sentidos”. Sin embargo también hay que decir que hay empresas donde prevalece ese sentido común y son esas ” algunas” a las que haces mención. Mi experiencia me dice que todavía no podemos decir que todas las empresas son iguales, desde el punto de vista de la gestión de mejora continua, aunque sería lo deseable. Ni todas las empresas se animan a tomar la decisión de apostar por la mejora continua ni todas las que lo han intentado se han empapado de esta cultura. Como bien dices, todos sabemos que el ostentar un certificado en una pared con un bonito marco no es garantía excelencia. Un saludo

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Cosimo Cereda
29 julio, 2012 23:30

Buenas Tardes,
voy a aportar a dos cuestiones:
La autoría de las herramientas
Muchas de las citadas son japonesas, cierto, pero las aportaciones occidentales son determinantes. Desde John Ford con el trabajo en serie, todos los instrumentos de estrategia empresarial (SWOT 4 fuerzas Canvas, Ventaja competitiva sostenible….) los sistemas de gestión (KPI, Opertive meetings, Manloads, objetivos SMART, BSC, etc, etc) instrumentos que están de rabiosa actualidad y reportan unos resultados económicos espectaculares.

intuitividad y lógica de las herramientas
A posteriori todas las herramientas citadas parecen fruto del sentido común, ahora bien a priori, salvo alguna expeción no es tan evidente. Hace tan solo 3 semanas me he encontrado con gente supuestamente top noch que declaraban sin tapujos que lo del TPM es una tonteria contraproducente!. No hemos de despreciar el tradicionalismo y la resistencia al cambio, son tendencias innatas al hombre.
Bastaría dar un paseo por una decena de empresas para comprobar la situación.
Saludos

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Hola Cosimo y muchas gracias por tus aportaciones que sin duda son fruto de la experiencia. No podría estar más de acuerdo contigo cuando, entre líneas, das fe de la necesidad imperiosa de nuestras empresas en prestar atención a su productividad y organización internas. Podríamos incluso preguntarnos cómo ha sido posible que llegaran hasta aquí sin tener una mínima organización y un mínimo control del despilgarro, pero esta no es la cuestión en este post. Tampoco niego los enormes beneficios de la aplicación de estas herramientas en las empresas, procedan de donde procedan, de parase a pensar todo el personal interno de la empresa o bien a través de consultores externos.Sin embargo éste no era el propósito de mi articulo. Estarás conmigo en que en muchas ocasiones, si no es que lo has sufrido personalmente, muchas de las medidas que se aplican siguiendo las directrices de un consultor externo ya habían sido lanzadas por alguien en la emrpesa, y me refiero a la frase frecuentemente escuchada en muchas empresas por parte de cualquier operario ” llevo meses diciendo esto mismo y hasta que no vino un consultor nadie hacía caso”. Al hilo de lo que mencionas acerca de la lógica de estas herramientas, una vez escuché algo que decía más o menos ” el llegar a la solución más eficaz, que suele ser la más simple, requiere grandes dosis de pensamiento”. Dicho esto, te doy toda la razón, quizás, como ya he dicho en el artículo, tendríamos que pararnos más a pensar tanto para resolver problemas como para encontrar oportunidades de mejora continua. Como úlitmo, solo me gustaría volver a poner sobre la mesa el hecho de que tanta terminología y el hecho de ” estar de rabiosa actualidad” pueden despistar a la hora de hacer una elección certera. Un saludo

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