¿Qué ponemos en los bocadillos ?

¿Qué ponemos en los bocadillos ? - EV Consultoría y Calidad Alimentaria

La consultoría alimentaria como especialización dentro del sector de la consultoría.

Nos ponemos enfrente de un lineal de fiambres o de un mostrador de charcutería     de cualquier hipermercado. Nos disponemos a comprar los ingredientes para hacernos un bocadillo.

Nos asalta la duda ¿qué escoger? ¿Qué criterio aplicar a la hora de la compra? ¿Quizás el contenido nutricional? ¿Quizás  la autenticidad y  naturalidad del alimento?  ¿Quizás el precio? Si el bocadillo además va a ser para nuestros hijos ¿ qué el niño se lo coma? Muchas pistas las encontramos en el etiquetado.

Para los indecisos o aquellos que son conscientes de  la  importancia de la merienda  dentro del total de ingesta diaria de alimentos en la edad de crecimiento; o bien  para aquellos en los que alguna de sus comidas se basa en un bocadillo,  os dejo la siguiente información.

Uno de los fiambres estrella es el jamón de york. Por cada 100 gr de este producto tenemos un contenido de 12,5gr en proteína y 2,5gr de grasa de media. En principio una buena elección. Pero tengamos en cuenta que a su vez este producto lleva varios tipos de aditivos (estabilizadores, potenciadores del sabor, antioxidantes, conservantes, colorantes) y que parte de la proteína puede proceder de la leche y de la soja, y no de carne animal.

 Otro fiambre estrella en los bocadillos es el queso en barra. Por cada 100 gr de este producto tenemos un contenido de 24 gr de proteína y 30 gr de grasa de media. En este caso toda la proteína procede de la leche y lleva menos variedad de aditivos normalmente inocuos

Teniendo en cuenta que la cantidad media de fiambre en un bocadillo es de 50 gr ya podemos hacer algunos cálculos.

Vamos a comparar estos dos fiambres con su materia prima natural. El jamón de york  lo comparamos con un filete magro de cerdo. Este último tiene, por cada 100 gr,  un contenido en proteína de 20gr y de grasa 6,8gr, y por supuesto ningún aditivo ni proteínas ajenas a la carne de cerdo. Ahora comparemos el queso barra con la leche entera. Por cada 100 gr de leche entera  el contenido en proteína es de 3 gr y el de grasa 3 gr. Y por lo general no se le añade ninguna sustancia ajena  a la leche.

Permitirme un mención especial: el paté . Digamos, en términos generales, que se caracteriza por su  alto contenido en grasa, la adición de proteínas distintas a las de origen animal y la variedad de aditivos que contiene.

Y para terminar sólo me queda mencionar el otro gran protagonista del bocadillo: el pan. Si compramos pan, sin  más, sin aditivos y apenas grasa, debemos saber que  por cada 100 gr de este producto tenemos un contenido de 8 gr de proteína y  0,8gr de grasa. Ahora bien, si  utilizamos panes de molde, panes tipo perrito, tipo hamburguesa  debemos saber que estamos ingiriendo además grasas y aditivos. En este tipo de panes, por cada 100 gr,  la cantidad de proteína puede  oscilar entre 9 y 12 gr y la de grasa entre 3 y 8 gr.

Teniendo en cuenta que la cantidad media de pan en un bocadillo es de unos 80 gr de media  podemos hacer un cálculo.

En resumen, y en términos generales, un bocadillo con 80 gr de pan normal del día , dos lonchas de york y 2 lonchas de queso barra proporcionan unos 15 gr de proteína, unos 8 gr de grasa y en total unas 350 calorías.

En este artículo me he centrado más en los contenidos nutricionales  que en las propiedades saludables de los mismos. Y a su vez me he centrado en la proteína porque es lo “ costoso” del bocadillo y en la grasa porque es lo “ menos saludable” ya que en general las grasas que encontramos en cualquier bocadillo no son las saludables. En el fututo hablaré de los aditivos. Decir que no todos son malos o debieran ser motivo de preocupación. Sólo con algunos sería aconsejable tomar ciertas precauciones y limitaciones.

Si te ha gustado este artículo y te interesaría tener más información acerca de la normativa de etiquetado de los alimentos puedes contactar conmigo en ev@evconsultoriaalimentaria.com o llamando al 690 63 25 20.

Autor: Esther Vázquez Carracedo, Directora de EV Consultoría Alimentaria. Gestión empresarial, Calidad alimentaria y Seguridad alimentaria. Interim manager en empresas alimentarias.

Más información en www.evconsultoriaalimentaria.com

¿Te ha resultado interesante?

Ayudamos a tu empresa alimentaria. ¡No dudes en contactar!

Blog de Esther Vázquez – Artículos de interés sobre Consultoria Alimentaria en el ámbito Corporativo, Temática empresarial
Tema de hoy: ¿Qué ponemos en los bocadillos ? – EV Consultoría y Calidad Alimentaria – 690 632 520
Compartir

14 Comentarios. Deja un comentario

Artículo muy relevante e interesante! Este tipo de información es difícil de encontrar en Internet.
Me ha resultado muy útil para una info que necesitaba. Muchas gracias.

Responder

Muchas gracias Javi por tus palabras. Me alegra mucho saber que te haya servido de ayuda. Para llegar a las conclusiones que se explican en el artículo es necesario saber entender la etiqueta de un alimento y poseer conocimientos de nutrición. Un saludo.

Responder

Hola Esther, muchas gracias por este post tan interesante. te sigo en linkedin :) un abrazo

Responder

Hola Arancha y muchas gracias por hacerme llegar tu impresión acerca del artículo y por seguirme en Linkedin.Otro abrazo para ti.

Responder

Qué interesante! Viene bien saber estas cosas. Voy a enlazarlo en el twitter de nuestro blog, Amarene. Gracias, Esther!

Sólo una duda, qué es más saludable, el jamón york o el serrano?

Por otro lado, decirte que espero leer tu artículo sobre los aditivos. La verdad es que están en todas partes y no sé cuáles son los peores para el cuerpo.

Saludos!!

Responder

Hola Laura y muchas gracias por tu comentario. Para responder a tu pregunta voy a aportar datos sobre el jamón serrano para comparar y así lo puedas valorar. En el caso del jamón serrano hay menor variedad de aditivos pero decir que, al igual que el jamón yoik, contiene uno de los aditivos de mayor controversia: conservantes El contenido en proteína por 100 gr es de unos 30 gr, lo cual es significativamente superior al contenido en proteína del jamón york. Pero también es cierto que el contenido en grasa es más alto dependiendo de la cantidad grasa infiltrada y de la grasa externa que nos comamos.Como un valor de grasa por cada 100 gr que nos podemos encontrar tenemos 11 gr. La ventaja es que la grasa externa es fácil de retirar. Respecto a la autenticidad del producto, decir que el jamón serrano es solo jamón. Respecto al jamón serrano debemos de tener miy en cuenta el contenido en sal por lo que un jamón muy salado, aún con todo lo dicho, no va a ser un producto muy saludable para una persona con la tensión alta por ejemplo. Es por ello que a la hora de hablar de que si un alimento es saludable o no, a veces hay que tener en cuenta quién lo va a comer y cual es su estado de salud. Espero haberte aclarado algo.Un saludo

Responder

Mis hijos ya son independientes pero yo como bocatas con alguna frecuencia. Aunque pensemos que la crisis no ha afectado en demasía al sector alimentario estoy seguro de que sí lo ha hecho respecto a los habitos de consumo ante la pérdida de poder adquisitivo tan galopante que experimenta la sociedad española. está claro que el low cost vuelve en casi todos los sectores, y por tanto en la alimentación y restauración, y aunque no renunciemos a un bocata somos capaces de hacerlo a la calidad (aunque las propuestas de andrés sos excelentes, incluso económicas, la comodidad es uno de los factores clave para inclinarse ante un bocadillo).

Y aunque no sea el tema que tratamos, recuerdo con mucha gracia una frase de una conocida mía respecto a la alimentación de su ya crecido hijo: “A este solo le gusta todo aquello que venga envuelto en plástico”, y ahí sí que encontramos auténtica basura a precios muy asequible, por desgracia. Un saludo-

Responder

Hola Antonio y muchas gracias por ese ejemplo tan claro de la percepción que tienen los niños respecto a los alimentos ( el envase, los colores, los dibujos, las sorpresas en el interior..) por ello es tan necesario que los mayores sepamos poner redirigir sus preferencias.En un debate paralelo respecto a este artículo en una red social también se comentó la influencia que la crisis económica pueda estar teniendo en el hecho de que nos alimentemos peor.Sin quitarle toda la parte de verdadero que ello pueda tener, máxime cuando las familias tienen que adaptarse a los alimentos que les pueda ofrecer alguna institución ( Cáritas…) en mi opinión el factor de mayor peso a la hora de explicar una inadecuada alimentación es la falta de formación ¿ y concienciación? al respecto. No olvidemos cuántas personas con poder adquisitivo alto compran productos no saludables. Yo siempre he defendido que comer sano no tiene por qué ser costoso. Un saludo

Responder

Totalmente de acuerdo, Esther. Saludos

Responder

Gracias y saludos a ti también Antonio.

Responder

Hola Esther, me parece un articulo muy interesante ya que es un tema que sale en multitud de ocasiones en tv o algo relacionado con la alimentación de los niños. Opino que los niños para rendir intelectualmente y tener la energía que les permita jugar, moverse sin cesar, saltar, correr, etc, lo que tienen que hacer es simplemente alimentarse correctamente, y esto implica que les proporcionemos alimentos que formen parte de una nutrición equilibrada y contengan todo lo necesario para su crecimiento.

Creo que el “bocata” no tiene por qué ser siempre de queso, jamón, – sobrasada u otros embutidos. Unas rodajas de tomate sobre pan untado con aceite de oliva forman un bocado delicioso, y también se puede espolvorear el aceite con azúcar o untar el pan con miel. Vale pan con mermelada o con tomate frito cubierto de queso fresco. Unos trozos de pechuga de pollo asado con lechuga pueden convertir el almuerzo en especie de “fiesta”…todo esto por experiencia propia….jejeje…

Un saludo

Responder

Hola Andrés. Ciertamente la temática de los alimentos está llenando muchos especios publicitarios, no en vano el sector alimentario es uno de los que menos ha sufrido los estragos de la crisis. También es cierto que la alusiones a los niños en la publicidad y en los envases es cada vez más frecuente. Solo me resta agradecerte todas las sugerencias que nos indicas, que bien podrían formar parte de la merienda de un niño, porque todas ellas son saludables. Has mencionado un ingrediente muy saludable: el aceite de oliva. Por su valor calórico, ya que es una grasa, se podría pensar que no es saludable para un niño. Pero también es cierto que tomado en crudo y en un ” bocata” como los que tú dices y tratándose de un niño ( los cuales tienen unas necesidades energéticas altas) y limitando la ingesta de otras grasas animales poco saludables no debería ser motivo de preocupación. Un saludo

Responder

Esther, me ha parecido un artículo muy interesante. En mi opinión creo que es importante tener en cuenta lo que comemos, sobre todo a la hora de cuidar nuestra salud.
Muchas gracias, un saludo.

Responder

Muchas gracias Ana por tu comentario. Ya lo decía Hipócrates ” Que el alimento sea tu mejor medicina y tu mejor medicina sea el alimento”. Un saludo

Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

  981 262 989 | 690 632 520     ev@evconsultoriaalimentaria.com 
XSLT Plugin by Leo Jiang