¿ Enhorabuena a las personas con alergias alimentarias?

¿ Enhorabuena a las personas con Alergias Alimentarias? - EV Consultoría y Calidad Alimentaria - 690 632 520A raíz de un artículo publicado en un periódico el pasado 13 de diciembre el sector  de hostelería en especial y también el  minorista de venta de  alimentos a granel  han vivido ( y algunos todavía viven) un momento de intranquilidad. Dicho artículo informaba que  entraba en vigor un reglamento relativo a la información que debe estar disponible o al alcance del consumidor sobre los alimentos. El artículo se centró  mucho en el tema de las intolerancias y alergias alimentarias aunque la cuestión es más amplia que eso.

Por un lado, a partir de dicha fecha, me he encontrado con informaciones incorrectas y alarmistas que le habían llegado a los hosteleros  y que suponían un desembolso  económico y acrecentaba la preocupación sobre lo que supondría la adaptación a dicha normativa. Les habían dicho cosas como que tendrían que cambiar las cartas de los menús ( con el coste que ello conlleva) y que tendrían que cambiar la forma de “ hacer “ en la cocina”.

Por otro lado, a raíz de dicho artículo, es posible que algunas personas alérgicas a algún alimento hayan concluido que a partir de esa fecha cualquier establecimiento de hostelería tendrá que atender a sus demandas en relación a los alérgenos.

Nada más lejos de la realidad, en ninguno de los casos. El tema es mucho más simple a pesar de que algunos han intentado complicarlo. Incluso ya han salido aplicaciones informáticas para poder llevar a cabo este tema de los alérgenos.

El quid de la cuestión para adaptarse a esta legislación alimentaria está en que los establecimientos que sirven o venden comidas a granel sin envasar únicamente están obligados a “informar” a los consumidores  de los alérgenos ( sólo aquellos de declaración obligatoria) que contengan cada uno de los menús o alimentos que sirvan o vendan. En ningún momento estos establecimientos tienen que cambiar la forma en que “venían haciendo las cosas “en relación a la manipulación de alimentos.

Y voy a explicarlo de forma exagerada para que me entendáis.

Caso A. Un establecimiento que no quiera hacer nada respecto a los alérgenos en su establecimiento podrá informar al consumidor de que “ en sus menús pueden estar todos los alérgenos habidos y haber”. Esta información es correcta y se está salvaguardando la salud del consumidor. Aquí se acaba todo.

Caso B. Un establecimiento decide diferenciarse y hacer  publicidad de que garantizan una correcta gestión de alérgenos y que los consumidores no se encontrarán alérgenos donde no es previsible encontrarlos. Para cumplir con esto el establecimiento  implantará todas las medidas necesarias para que el consumidor pueda obtener  información veraz en todo momento.

Como en casi todo, elegir una u otra opción dependerá del grado de “conciencia” que tenga el máximo responsable del establecimiento respecto a este tema. En mi experiencia, impartiendo formación presencial y asesorando   a más de 40 establecimientos desde el pasado mes de octubre he podido comprobar que en general, hay poca formación, información y conciencia sobre este tema. No me olvido de las honrosas excepciones.

Pero miremos este tema a medio-largo plazo. Más allá de la legalidad, con el paso del tiempo será la propia competencia de mercado la que hará que unos y otros quieran hacer mejor las cosas. Y para que esto ocurra, considero primordial la concienciación y formación del máximo responsable y trabajadores junto con  la adopción de medidas ( muy sencillas por cierto ) para poder atender adecuadamente a las demandas del consumidor.

En mis formaciones y asesoramientos a pie de establecimiento siempre acabo diciendo “ con todo esto que ya sabéis, no tenéis la necesidad de que ninguna empresa tercera os tenga que hacer nada, vosotros sois perfectamente capaces de hacerlo”. Parece que tirase piedras contra mi tejado, no? Yo lo llamo ser honesto.

¿Creéis que la propia ley de mercado animará a hosteleros y sector de venta minorista a contribuir a que las personas con alergias alimentarias vayan con menos miedo a comer fuera?

Autor: Esther Vázquez Carracedo directora de EV Consultoría Alimentaria.

Interim Manager para la Empresa Alimentaria.

Desarrollo y Ejecución de Proyectos de Mejora Continua en la Empresa Alimentaria.

Especialista en Gestión de  Calidad y Seguridad AlimentariaLegislación Alimentaria, Etiquetado de Alimentos e Innovación Alimentaria.

Contacto: ev@evconsultoriaalimentaria.com o llamando al 690 632 520.

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Tema de hoy: ¿ Enhorabuena a las personas con Alergias Alimentarias? – EV Consultoría y Calidad Alimentaria – 690 632 520
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18 Comentarios. Deja un comentario

Belén Armas
3 mayo, 2015 14:06

Muchas gracias Esther por el post, me parece interesante que las cosas se aclaren, ya que ahora, por cualquier cambio, la gente pretende sacar tajada aprovechándose de la falta de información.
Creo necesaria, no solo en esta actividad, la formación y profesionalización de todo trabajador que tenga que realizar una tarea ya sea en empresa privada, publica, pymes, etc.
Creo, y es mi humilde opinión, que en España la atención al publico tiene mucho que mejorar pues hay gente que no le interesa atenderles bien, simplemente que pasen las horas y cobrar a fin de mes.
En fin, todas las mejoras y la formación, profesionalizan al trabajador.
Un saludo y enhorabuena a los que tienen cualquier problema con un componente en las comidas, pues hasta ahora, había que preguntar siempre los componentes. A partir de este momento ya es una obligación que muestren sus componentes.
Un saludiño
Belén Armas

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Muchas gracias Belén por leer mi artículo y escribirme este comentario.
Y gracias por enfatizar en una cuestión en la que no he profundizado mucho y que en tu caso te ha llevado a una incorrecta interpretación.

La legislación permite a algunos establecimientos seguir facilitando la información de manera verbal; es decir, no es obligatorio para ellos que la tengan que facilitar por escrito. Pero aún así es una buena noticia porque los establecimientos como mínimo tendrán que haber considerado este tema internamente, acordado lo que van a hacer y cómo lo van a hacer. Todavía quedan muchos estudios por realizar respecto al tema de prevalencias de alergias e intolerancias alimentarias y de cómo el efecto alérgeno de un alimento se puede potenciar o disminuir con distintos procesos culinarios, o cómo éstas pueden llegar a diagnosticarse mejor. Y seguramente la legislación irá avanzando y evolucionando en consonancia. Al menos todo esto es un comienzo. Un saludo

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Hola, buenos días a todos

Entiendo que la entrada pretende resaltar que ante la entrada en vigor del reglamento europeo de información al consumidor y la ampliación de informar sobre los catorce alérgenos de obligada declaración también a productos no envasados, obliga a posicionarse a las empresas afectadas, como restaurantes y comercio minorista.

Es cierto que el reglamento, no obliga a ofrecer alternativas a intolerantes o alérgicos pero tampoco permite negárselas obligando, de manera implícita, a implantar una completa y DOCUMENTADA gestión de alérgenos.

Quizá por esa típica picaresca tan nuestra, la guía de interpretación del Real Decreto 125/2015 dice expresamente que no es admisible decir que se desconocen los alérgenos ni decir que todo puede tener de todo (Recuadro azul en la página 14: http://www.slideshare.net/HLousa/guia-aplicacin-aecosan-informacin-alimentaria-obligatoria-rd12615)

En cuanto a los del menú con los catorce alérgenos me parece un ejemplo poco afortunado por varias razones:

A no ser que por su composición incluya los catorce alérgenos, me diría muy poco de la higiene, el cuidado, el interés y hasta la responsabilidad de la empresa.

Como alérgico o intolerante (recordar que el RD exige que la información disponible para su consulta por cualquiera, no sólo por inspectores) les exigiría la documentación que lo demuestre (Fichas, recetas, ingredientes, proveedores, etc.) y de no ser veraz procedería a denunciar la ILEGALIDAD.

Para evitar esa picaresca la propia guía de interpretación del rd 126/2015 publicada por AECOSAN especifica que no será admisible “informar que se desconoce ni decir de forma genérica que todos los alimentos tienen alérgenos” – recuadro azul de la página 14 -.

En cualquier caso, entiendo que cada establecimiento deberá posicionarse y decir si se queda en lo mínimo o decide ir más allá analizando cómo minimizar las posibilidades de contaminación cruzada para uno, varios o los catorce alérgenos presentes en sus productos o si decide ofrecer alternativas para este creciente colectivo.

Recordar que entre el 2 y 3% de la población europea es alérgica y que, por ejemplo, aquí la intolerancia a la lactosa afecta a un 17% de la población y los celíacos son casi un 10%.

Y que en los últimos 10 años la población alérgica se ha triplicado y la tendencia es que siga el crecimiento exponencial (datos de la OMS).

Así que, toca decidir si hacer sólo lo mínimo – gestión completa y documentada de alérgenos para todos y cada uno de los productos – o ir más allá.

Aunque yo también soy de La Coruña, ahora vivo en Donostia y aquí muchos restaurantes no sólo informan sino que ofrecen en la carta la posibilidad de adaptar su platos para alérgicos e intolerantes.

Eso es competitividad

Un saludo

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Hola Héctor y muchas gracias por tu comentario el cual me permite seguir aclarando algunos términos o conceptos que se hayan podido interpretar incorrectamente.

En primer lugar voy a hacer alusión a la guía que nos has adjuntado por lo cual te doy las gracias. Lo primero que quiero dejar claro es que esta guía NO tiene valor jurídico y ante un conflicto prevalece la legislación. La legislación habla de “ INFORMAR “ y de “ GARANTIZAR UN ALTO NIVEL DE PROTECCION AL CONSUMIDOR”.

En segundo lugar me gustaría que todos los lectores mirasen el recuadro en el que te has enfocado. Creo que hay una mala interpretación entre lo que dice el recuadro y lo que yo he dicho por tu parte. Por supuesto, si un establecimiento declara en algún cartel “ todos los alimentos que se suministran en este establecimiento pueden contener alérgenos” eso NO es informar, eso no le sirve de nada a una persona alérgica a uno o varios alérgenos.
Otra cosa bien diferente es que en ese establecimiento haya una correcta Gestión de Alérgenos y esté siendo sincero en todo momento aunque con ello te esté diciendo que en su cocina se producen contaminaciones cruzadas.
Por otro lado, ambos sabemos perfectamente que una cierta manipulación puede ser TOTALMENTE CORRECTA desde el punto de la HIGIENE alimentaria; y sin embargo no serlo desde el punto de vista de los alérgenos.

Y aprovechando que haces referencia a la guía creo que es oportuno mencionar que existe la posibilidad para algunos establecimientos para informar al consumidor de manera oral.

Lamento que no hayas entendido mis palabras cuando ya adelantaba que el ejemplo que iba a poner estaba hecho de manera exagerada. Atendiendo a lo que nos has escrito, y de manera homóloga, habría que decir que los fabricantes de alimentos que ponen en las etiquetas “ trazas de …” están incumpliendo la legalidad. Nada más lejos de la realidad. Otra cosa es que se esté haciendo un abuso de esta coletilla.
Te haría la misma pregunta que hice a un compañero anterior ¿ qué harías si un camarero te dice que el menú que quieres contiene los alérgenos que tú no puedes consumir y además te explica con honestidad que precisamente ese día han tenido un incidente en la cocina y que no te puede garantizar eso que tú pides? Desde mi punto de vista eso es GESTIÓN de la buena; lo otro es sólo tener un documento.

Como ya he comentado en una respuesta anterior, esperemos a ver cómo se va desarrollando este tema. Y lo deseable es que todos, empresas y consumidores, salgan ganando.
Ha sido un placer debatir contigo.

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Hola Esther, buenos días

Es cierto que la guía AECOSAN incluye la coletilla de que en caso de discrepancia prevalece la legislación al igual que el resto de guías que sirven para explicar el complejo reglamento de Información al Consumidor, incluyendo hasta el documento de “Preguntas y Respuestas de la propia Comisión europea: http://ec.europa.eu/food/food/labellingnutrition/foodlabelling/proposed_legislation_en.htm

No obstante, estas advertencias – Ni vale todo con todo, ni no sé – también son recogidas por la guía de la Food Standard Agency – la agencia británica de seguridad alimentaria, la Asociación nacional de empresas de catering – también británica – y a nivel nacional las guías de aplicación de la información al consumidor en alimentos sin envasar publicadas en el último trimestre por las CC.AA. de Madrid, Catalunya y Euskadi, entre otras, por lo que las probabilidades de “discrepancia” con la legislación, creo que son mínimas.

En cuanto a los fabricantes y el etiquetado precautorio, no entiendo el paralelismo que pretendes hacer. Si un fabricante dice que, además de los alérgenos propios de su composición, el producto puede contener trazas del resto SIN ESTAR EVALUADO, por supuesto que estaría inclumpliendo la ley (y de paso autorestringiéndose su mercado potencial).

En cualquier caso, coincidimos en que informar lleva implícito GESTIONAR y si, como bien dices, manipulaciones correctas desde el punto de vista de higiene, pueden no serlo (o no suficientes) para la prevención de contaminación cruzada, entonces, la GESTIÓN lleva implícita analizar estas prácticas/instalaciones/organización/orden de producción, etc. y por tanto revisar y hasta puede que cambiar la forma de hacer.

Os recomiendo esta opinión doblemente cualificada: http://www.laopiniondezamora.es/especiales/jornadaalergenos/2015/02/evitar-contaminacion-cruzada-alergenos-posible-sitios-pequenos-n580_5_17576.html

Y sobre el “puede contener”, ¿entrarías en una autopista que advirtiera “Ojo, puede haber conductores kamikazes”? http://immunitasvera.org/wp/la-traza-sera-historia/

En cuanto a lo de informar verbalmente, es una opción sí, la que más inseguridad jurídica crea para la propia empresa en caso de accidente/incidente decían hace poco abogados y restauradores en un foro profesional.

La información ha de ser completa, veraz, fiable y verificable (además de indeleble, disponible y siempre fácilmente accesible

Y en cuanto a la tendencia en fabricantes y restauración: http://smoda.elpais.com/articulos/gluten-el-ultimo-enemigo/6271

Y en cuanto a lo de que “coarta la creatividad”, Arzak lleva 25 años con *** de “los de las ruedas” y una de las primeras cosas que te preguntan al ir a comer es “¿Algún tipo de alergia o intolerancia alimentaria?” advirtiéndote qué platos son adaptables para cada tipo de alergia o intolerancia.

Un saludo

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De nuevo Héctor, gracias por tus comentarios y los enlaces a los que haces referencia para que así los lectores puedan seguir informándose. Realmente estamos de acuerdo en el fondo de la cuestión y con tus enlaces corroboras mi idea inicial de que lo importante es la FORMACIÓN y CONCIENCIACIÓN de los responsables y trabajadores de establecimientos y que las MEDIDAS A IMPLANTAR SON MUY SENCILLAS razón por la cual sería difícilmente comprensible el no hacerlo.

Sin pretender profundizar en el tema, sobre la duda que te surge respecto al etiquetado y a la coletilla de” trazas de…” su entendimiento es muy sencillo si se conocen en profundidad los entresijos y procesos de la industria alimentaria. De hecho, como auditor, supongo que sabrás que en más de una ocasión se ha debatido sobre hasta qué nivel de proveedor hacia atrás se debería seguir usando esta coletilla. Pero esto es otra historia.

De nuevo, un placer debatir contigo. Ojalá coincidamos en alguna ocasión y podamos conocernos. Un saludo.

Responder

Hola Esther, buenos días

Que la formación es básica, primordial y el primer elemento para adaptarse lo he defendido desde el principio insistiendo en que el reglamento lleva implícita la obligación de evitar todas las contaminaciones cruzadas “razonablemente evitables” limitando las responsabilidades que resalta en esta entrevista José Manuel Etxaniz http://allaboutfoodmag.com/breve-analisis-de-la-informacion-que-desde-hoy-se-debe-facilitar-a-los-consumidores-en-hosteleria/

En cuanto a lo de que son “medidas muy sencillas”, pues depende:

1 Puede que en una tienda de “chuches” a granel sí, pero en un restaurante u hotel …. La FEHR tiene en su librería una unidad didáctica específica http://www.fehr.es/libreria/detalle-productos.php?productoID=9

2 La diversidad de guías interpretativas ya comentada son otro ejemplo de que no es tan fácil.

3 Y eso sin contar las alertas de alérgenos: https://twitter.com/HectorLousa/status/567609543891615745 Yo si fuera alérgico a las almendras estaría aterrado.

Y en cuanto a la forma de trasladar la información, conocéis la CartaOn de la FEHR http://www.cartaon.es/es Me parece significativo que desde la propia Federación nacional lancen una web especifica para afrontar estar adaptación.

En cuanto a mi supuesta duda, me gustaría que me aclararas a qué te refieres.

Y lo de discutir hasta qué nivel de proveedor hay que remontarse… Dependerá de qué y a quién compres/transportes/almacenes… Y habrá que evaluarlo caso a caso, sin generalizar para que no pasen cosas como ésta: https://twitter.com/HectorLousa/status/585785186559860736

O como ésta (aún más grave) https://twitter.com/HectorLousa/status/590207497862049793

Por todo ésto, yo más bien lo veo como un reto y una gran oportunidad competitiva.

Un saludo

P.D.: Será un placer conocerte y poder discutir en persona estas discrepancias. Estoy seguro de que te acabaría de convencer ;)

Hola Héctor. Te pido disculpas por la demora en contestar aunque así ya he podido ver el debate que has comenzado en linkedin y en el cual me mencionas.

Tanto por el vídeo que adjuntas en el debate como por los links que nos proporcionas en este comentario quiero volver a darte las gracias porque en todo momento corroboras lo que previamente mencioné en mi artículo, además de ampliar la información al respecto a todos los lectores y a mí.

A raíz de este debate que estamos teniendo se me viene a la cabeza lo que he escuchado de algunos de los profesionales de la comunicación, en concreto los de radio, cuya arma de trabajo es la “ palabra”. Ellos son conscientes de cómo una simple palabra puede llegar a ser erróneamente interpretada o comprendida en la mente de la otra persona. Llega un momento en que por mucho que uno quiera hacerse entender, no lo consigue porque la otra persona ya ha perdido la comunicación.

Y con ello me estoy refiriendo a lo que realmente ha desencadenado este debate y es el hecho de que yo, a propósito, diciéndolo explícitamente, escribí un ejemplo de manera exagerada. Entendible para unos y menos comprensible para otros.

No voy a decir que todos tus links no merezcan una lectura bien detenida, pero permíteme resaltar que, por ejemplo, uno de los links está escrito por la asociación de personas con alergias cuyo contenido va enfocado a sus demandas y necesidades más que a la aplicación del reglamento. En otro ejemplo, vemos escrito que el autor habla de “ intolerancia al gluten” cuando lo correcto es hablar de “ alergia al gluten”.

En mi trabajo lo que debo hacer es dar soluciones prácticas, reales, acordes con la legalidad ( esté o no de acuerdo con ella) y debo contestar con toda la honestidad posible a las preguntas que siempre surgen por parte de los empresarios y que son del tipo ¿ y qué pasaría si…?. Yo no puedo dedicarme a enviarles links a mis clientes.

Al final estoy segura de estamos de acuerdo en lo primordial y que si nos ponemos a hablar no nos tenemos que convencer de nada. En mi opinión, tenemos un distinto enfoque a la hora de asesorar.
He podido observar que haces mucha referencia a la “ legalidad”. En mi caso, en muy raras ocasiones me escucharás utilizar esa fórmula como amennaza o presión cuando estoy asesorando a un empresario. Prefiero la fórmula del sentidiño común y el win-win.
Haces alusión a un software para el control de alérgenos. En mi caso, sería el último paso que aconsejaría a un empresario puesto que la tecnología no sirve de nada sin el previo conocimiento y concienciación. Es mi humilde opinión.
Y por último, sigo pensando que las medidas para facilitar la vida cotidiana a las personas alérgicas son, en general, muy simples. Sin embargo puede ocurre que ello suponga mayor gasto para las empresas , inasumible, por eso el tema de las trazas, por ejemplo. Pero esto ya es otro tema muy distinto.

Pero …..

Let’s go straight to the point

¿podrías compartir con nosotros alguna sentencia que crease jurisprudencia respecto a este tema de alérgenos referida el tema que nos concierne?
¿ podrías compartir con nosotros cómo están actuando, qué están exigiendo las autoridades oficiales ahí en el país vasco ( si es que han empezado a hacerlo)?

Esa sería una información muy útil y te lo agradecería mucho.

Un saludo

Creo que no estás dando una información correcta y podrías inducir a error a tus lectores; la nueva legislación obliga a informar del contenido de cada uno de los 14 alergenos reseñados en la normativa en cada alimento a comercializar; por tanto no se estaría cumpliendo la ley señalando que “todos los platos pueden contener todos los alérgenos”. en España somos muy dados a buscar “atajos” para no cumplir la normativa, pero en este caso no va a ser tan fácil.
Es una normativa que protege al consumidor alérgico e intolerante, obligando al elaborador a ofrecer una información básica de lo que está poniendo en el mercado, que para un grupo significativo de población puede poner en peligro su salud. a mí como padre y esposo de este colectivo, que sufre el día a día de la incomprensión y falta de formación de gran parte de la profesión de la hostelería, no me parece excesivo.

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Me ha alegrado en especial tu comentario Sr. Cuéllar porque ha expresado muy bien las dificultades que tienen las personas alérgicas a alimentos para comprar alimentos y para comer fuera. De hecho, cada vez que abordo este tema empiezo tratando de poner al empresario y a sus trabajadores en la piel de una persona con alergia alimentaria. Como bien dices, el reglamente obliga a ” informar”.No me consta que se vaya a multar a nadie si de da la casualidad de que un menú contiene los 14 tipos de alérgenos. Creo que en esto estarás conmigo.
No estoy segura de si con tu comentario te estás refiriendo a las etiquetas de los alimentos.Ciertamente no verás escrito literalmente ” este alimento tiene todos los alérgenos”. Pero sí podrás ver la coletilla que cada vez se utiliza con más frecuencia ” puede contener trazas de ….” y seguidamente mencionar hasta 5-6 sustancias alérgicas. La legislación no le va a prohibir a un fabricante utilizar esa coletilla si se da la circunstancia de que es verdad.Peor aún, a este fabricante no se le dirá nada aunque esto no fuese cierto. Ahora me voy al un ejemplo de una cocina. Imagina un establecimiento donde preparan muchas clases de pizzas o muchas clases de tortillas. En ambos casos, y dependiendo de las manipulaciones que se hagan en la cocina, sería posible que un establecimiento decidiese que ” para todas las pizzas y para todas las tortillas se supusiese que están todos los alérgenos con los que se ha estado trabajando ese día porque no se han tenido en cuenta las contaminaciones cruzadas”. Como consumidor ¿ qué harías si vas a comer a un restaurante y te confiesan que no pueden garantizarte que el menú que quieres tomar esté libre del alérgeno que te afecta? Un saludo

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Gracias por tu respuesta, paso a aclararte mi comentario; sí, me estoy refiriendo a alimentos sin envasar que se sirven, por ejemplo en restaurantes; no creo que fuera creible para un inspector, y por tanto sería sancionable, el que se informara de que cualquiera de los platos puede contener trazas de los 14 alergenos y así se pretendiera cumplir con la normativa (¿p.e.conoces muchos establecimientos que se cocine con almatruces?)
La inspección sanitaria, sabes que es muy irregular en cuanto a criterios en cada comunidad autónoma, pero me consta su preocupación por este tema y que va a poner los medios para hacerla cumplir. Para ello en el caso de la pizzería que comentas, será de fácil comprobación, ver si realmente existen esos 14 alergenos en la cocina y la molestia que se han tomado en reflejarlo en la documentación escrita. El atajo de tener un papel donde diga todo puede contener cualquier alérgeno, no va a ser fácil que cuele para un inspector.
Respecto a tu última pregunta, lo que pretendemos los afectados por alergias e intolerancias, es algo tan básico como que los profesionales sepan de qué estamos hablando (cuantas veces nos miran como caprichosos – escrupulosos) y que hagan un mínimo esfuerzo para que podamos comer alguna vez fuera de casa.
Exigir un mínimo de formación y profesionalidad al sector no creo que esté de más, aunque el comentario de Julio, lo tilde como “ineficiente” porque dificulta la gestión de la empresa, desde luego que sería más eficiente el que no hubiera ningún control ni sanitario ni de ningún tipo, pero el problema es que aquí hablamos de salud.
¿os imagináis un medico que expida medicamentos sin saber siquiera que estos pueden producir alergias? lo mismo sucede con los alimentos, el que lo vende debe conocer los efectos que pueden producir y al menos advertir de sus ingredientes.

Responder

Gracias a ti de nuevo, me alegra mucho compartir debate contigo, por ser un testimonio con conocimiento de causa. Ciertamente sois ( o potencialmente ” somos” ya que muchas alergias están sin diagnosticar) un colectivo que no está bien atendido y os merecéis un mejor trato,por muchas razones pero principalmente porque estamos hablando de salud y porque el hecho de tener que comer no es una elección .De hecho parece como si esta nueva reglamentación fuese un guiño hacia vosotros en el sentido en que hasta ahora, precisamente el último eslabón de la cadena alimentaria que son precisamente los restaurantes y la venta minorista era ajeno a esta tema y este tipo de formación no estaba contemplada en el circuito educativo común de estos profesionales.No te voy a sacar la razón en lo que dices, el tiempo dirá hasta donde llegan las bondades que pretende este punto de la legislación. Únicamente permíteme que insista en algo que ya he mencionado en mi artículo de forma explícita. Ya adelantaba que iba a poner dos ejemplos exagerados para que se entendiese el trasfondo del asunto.Por otro lado, el caso en el que haces más énfasis será muy improbable porque…¿ cuántas personas serán alérgicas a los 14 tipos de alérgenos?
No me cabe duda que has entendido lo que he querido decir y no te quepa duda que mi deseo es que el personal que manipula alimentos tome conciencia de la responsabilidad que tienen en nuestra salud. Un saludo

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Julio Castro
29 abril, 2015 15:12

Gracias por tu claridad y sencillez, Esther: tanto en la exposición como en el planeamiento. Respondiendo a la pregunta (casi parece retórica), opino como muchos que las leyes de protección del consumidor (por poner un marco más amplio donde se englobaría este tipo de regulaciones) son ineficientes: sólo consiguen dificultar la gestión habitual de las empresas, aumentan los costes de gestión pública que generan estas leyes y sólo “garantizan un mínimo” del que incluso en caso de incumplimiento tampoco el estado se hace responsable (si dan una licencia, algo de responsabilidad debería de tener la entidad que lo otorga). Y, sobre todo, impide más la diferenciación, la creatividad y perjudica la competencia en beneficio del consumidor. Con licencias o marcas de calidad privadas hay más garantía y son menos costosas.

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Gracias a ti Julio por tus palabras y por tu aportación.Como en todas las situaciones de la vida, una solución va a ser siempre ineficaz si no se trata la causa raíz. Lo que se ven con algunas regulaciones son parches u ocurrencias del momento, a mi modo de ver.En otro orden de cosas, por experiencia no puedo estar del todo de acuerdo con lo que dices al final, ni una marca ni una licencia privadas son garantía total de una “supuesta” calidad. Y con esto vuelvo a insistir en la subjetividad de la palabra ” calidad”. Puede suceder que para lo que el dueño de la ” marca” es calidad, no lo sea para el consumidor. En mi humilde opinión, el único camino para poder hablar de un ” protección al consumidor” es la formación de éste y la ” conciencia” de un empresario de industria alimentaria. Otra tema distinto es plantear quien debe ser el responsable de impartir esa formación al consumidor. De nuevo, y por experiencia, se puede leer en muchos medios que el consumidor se queja de que no tiene información suficiente sobre lo que come pero habría que preguntarse cuánto estaría dispuesto a invertir por recibir una formación a este respecto. Un saludo.

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Julio Castro
30 abril, 2015 10:38

Tu aclaración es muy oportuna, Esther. La información tiene un coste. A mí me preocupa que el estado decida él mismo arrogarse esa competencia cuando le puede faltar mucha “competencia” (técnica, en este caso).

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Gracias Julio y permíteme completar tu planteamiento. ¿ Quienes están formando a día de hoy o haciendo opinión en las mentes de los consumidores? Pues la publicidad, los periodistas sin contar con especialización en el tema, las charlas por parte de una empresa alimentaria concreta con lo cual posiblemente la información esté sesgada, los famosos con su declaraciones…. ¿cúal es el resultado de esto? Creo que es obvia la respuesta.Un saludo

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Luisa Couto
29 abril, 2015 11:34

Muchas gracias Esther, por exponer las cosas de un modo sencillo para que lo podamos entender los profanos en la materia y sobre todo por ti honestidad.

Responder

Gracias a ti Luisa. Precisamente eso que dices en mi intención, hacer de las cosas ” aparentemente ” complicadas, algo simple. Aunque no lo creamos, la mayoría de las veces es posible. Y ya no sólo para que los profanos en la materia lo puedan entender, sino para ahorrar gastos innecesarios e inútiles a las empresas.Un saludo

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