alimentos saludables - ¿ Comerse o beberse la fruta? - EV Consultoria y Calidad AlimentariaEn este post  voy a tratar un tema que me ha propuesto uno de mis contactos. ¿Cual es la mejor forma de comerse los beneficios de la fruta? ¿Zumos, néctares, refrescos o frutas para beber? Difícil y amplia elección.

Empecemos por el principio. Conociendo las definiciones emanadas de la legislación alimentaria todo empieza a quedar más claro. El “zumo” es el alimento que se obtiene a partir de frutas sanas y maduras. Éste puede proceder de fruta exprimida simplemente, o bien puede elaborarse a partir de un concentrado de fruta. En este último caso lo que se hace es añadir agua y todo aquello que se hubiera perdido en el proceso de concentración, como por ejemplo los aromas e incluso la pulpa, para que el producto final  adquiera el aroma, color y sabor característicos del zumo de fruta. El “néctar” está formado por zumo de fruta al que se le añade agua a mayores y azúcares o edulcorantes pero que al menos debe cumplir con un contenido mínimo de la fruta dependiendo de la fruta de que se trate. Por ejemplo, un néctar de naranja debe llevar como mínimo un 50% de zumo de naranja.Las  ” bebidas refrescantes” son aquellas que llevan un porcentaje variable de zumo (normalmente bajo), agua añadida, azúcares,  aditivos y normalmente se le añaden vitaminas. Y por último las “frutas para beber” que prácticamente se trata de pulpa de fruta con agua añadida.

Hasta aquí la  primera conclusión sería: los refrescos, poco zumo y muchos azúcares.

Vamos a analizar un poco más centrándonos por ejemplo en el zumo de naranja ya que es el más consumido y uno de los que se consumen por su aporte en vitamina C ¿ Cuál de todas las elecciones anteriores tiene un mayor porcentaje
de vitamina C? Si comparamos entre zumos,  difícil saberlo ya que esta vitamina es sensible al calor, a la luz y a la oxidación, además de que también depende del tipo de naranja y del estado de madurez de ésta. Por tanto dependerá mucho de la materia prima y de los procesos que utilice cada fabricante.

Pero  por otro lado no olvidemos que la vitamina C puede añadirse a mayores. Además, en  pocos productos se hace mención al contenido de vitamina C en su etiquetado, concretamente en la tabla de composición nutricional.

Pero aquí os dejo un dato orientativo para que vosotros lo podáis valorar cuando vayáis a comprar. Las necesidades diarias promedio de vitamina C de un adulto sano son  de 60mg/día. El zumo de una naranja de unos 200-250 gramos  nos proporciona unos 55 mg de vitamina C por tanto cubre nuestras necesidades diarias. Si tenemos la suerte de que nos viene indicada la cantidad de vitamina C en la etiqueta entonces ya podemos comparar.

 De todas maneras, en un estudio que comparaba varias marcas de zumos se ha visto que no existe mucha diferencia entre el contenido de vitamina C en zumos exprimidos en casa y en zumos industriales (refrigerados o no), siendo en los primeros ligeramente mayor por lo general.

Segunda conclusión fácil: los zumos y fruta para beber  tendrán más  vitamina C que los néctares y refrescos siempre que ninguno de ellos esté enriquecido con vitaminas.

 Conclusión final: comer la fruta cruda será siempre mejor, en términos de sabor, sostenibilidad y económicos,  que
intentar obtener sus propiedades nutritivas a través de otros derivados; y máxime para aquellas frutas en las que se suele comer la piel ya que gran porcentaje de las vitaminas se encuentran en ella. Sin olvidar que al no comer la pulpa también perdemos nutrientes beneficiosos como por ejemplo la fibra.

Si te ha gustado este artículo y estás interesado en temas de legislación alimentaria y de etiquetado de los alimentos pueden contactar conmigo en ev@evconsultoriaalimentaria.com

Blog de Esther Vázquez – Artículos de interés sobre Consultoria Alimentaria en el ámbito Corporativo, Temática empresarial
Tema de hoy: ¿ Comerse o beberse la fruta? – Alimentos saludables – EV Consultoria y Calidad Alimentaria – 690 632 520
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