Los problemas existen y están ahí. Es un hecho. Son múltiples, variados, variopintos y a veces difíciles de creer. Personalmente me he encontrado con situaciones en que si no las hubiese vivido en primera persona no las hubiese creído.
El entorno empresarial es un perfecto caldo de cultivo para que surjan los problemas: hay multitud de procesos, de personas, multitud de intervinientes ( clientes, proveedores, colaboradores..), imprevistos, relaciones interculturales etc
Constantemente aparecen en el mercado herramientas y teorías que pretenden disminuir los problemas de las empresas ( software, procedimientos de no conformidades, conferencias magistrales sobre resolución de problemas…)
La importancia de todo esto estriba en que los problemas acarrean gastos empresariales inútiles, no contabilizados muchas veces. Incidencia directa en la productividad y rentabilidad de la empresa.
Dicho esto, ahora cabría preguntarse ¿por qué surgen los problemas? ¿Cuál es la causa que con mayor frecuencia da lugar a problemas en una empresa? Pues esto es lo que me gustaría debatir con vosotros Comienzo el debate con mi opinión: creo que la principal causa de que surjan problemas es “la falta de Comunicación o una Comunicación ineficaz”. Lo sé, esto tiene muchas aristas o enfoques.

Todos conocemos casos donde la “cúpula “de la empresa está claramente distanciada del resto de la empresa. También conocemos personas que dicen una cosa y luego hacen otra o bien no la hacen, su historial les delata. También hay personas tremendamente autoritarias que no dan margen a la iniciativa de sus subordinados para resolver problemas. También hemos vivido con egos enfrentados dentro de una misma empresa donde la falta de comunicación era bien obvia. Estamos hartos de leer instrucciones absurdas, poco claras o que se saltan a la torera. Muy típico también es “aquí todo el mundo a mandar” y uno ya no sabe a quién hacer caso. Todos hemos vivido la sorpresa de contratar servicios que finalmente resultan ser lo que no esperábamos. Últimamente he observado falta de comunicación de una empresa con su cliente por temor a incordiarle y por tanto a perderlo. Y qué hay de esas personas que tienen la cualidad de no responder a las preguntas que se les plantean y de irse por la tangente. Y no menos importante: hay personas que no saben trabajar en equipo. Ah! Incluso me he encontrado con colaboradores que literalmente esperaban que la gente adivinase o interpretasen de una forma muy peculiar las instrucciones que pretendían implantar. Increíble pero cierto, esto me ha pasado. Bueno, la verdad es que podría dar un ejemplo de todas y cada una de las anécdotas que os comento. Muy enriquecedor desde luego.
Podéis pensar que todos son distintos problemas con distintas causas pero os propongo una cosa: si hacéis una profunda investigación, si tiráis del hilo, finalmente os daréis cuenta de que todo, o casi todo, se puede explicar por un problema de Comunicación.
Casi me atrevería a decir que esta situación de crisis que estamos viviendo no es de gran ayuda porque saca a relucir los instintos más primitivos del ser humano y uno de ellos sería el pensar en uno mismo, obcecarse y no facilitar precisamente esto: la Comunicación.
Mucho trabajo por hacer. ¿No? Me encantaría escuchar vuestros comentarios.

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